Tuberculosis Bovina: Una Zoonosis
Silenciosa
La tuberculosis bovina es una
enfermedad que se le considera zoonosis causada por un bacilo llamado Mycobacterium
bovis, que afecta principalmente al ganado bovino, pero este también puede
infectar a humanos, a la fauna silvestre, se le considera
"silenciosa", debido a que por su naturaleza crónica puede a no
presentar síntomas durante largos periodos, lo que dificulta su detección y su
control tardío. Permitiendo que la enfermedad se propague dentro de un hato
antes de ser detectada.
En México la proporción de
tuberculosis bovina se estima en 16 % en ganado lechero, y poco menos de 1 % en
ganado para carne; sin embargo, observaciones de campo indican que a pesar de
las altas proporciones en algunos hatos es de 25-35 % y en exposición
prolongada, la proporción nunca llega al 100 %, lo que sugiere que algunos
animales son naturalmente resistentes.
Unas manifestaciones de síntomas
que aparecen en el animal presentan es la pérdida de peso, la tos persistente,
fiebre y disminución en la producción de leche. Sin embargo, estos síntomas
pueden ser confundidos con otras enfermedades, complicando un diagnóstico
certero.
La distribución de la
tuberculosis bovina en muchas regiones del mundo es un problema de salud
pública, incluyendo África, Asia y América Latina. En México, la proporción
varía según la región del país, pero sigue siendo un desafío significativo
para la ganadería y la salud pública.
Su transmisión ocurre
principalmente a través de estornudos del animal en forma de aerosoles en el
aire, el contacto con fluidos corporales y el consumo de productos lácteos no
pasteurizados, lo que eleva el riesgo de contagio para los trabajadores del campo
y para los consumidores de derivados lácteos no pasteurizados.
La tuberculosis es una de las
principales enfermedades crónicas de prevalencia y de mortalidad en muchos
países en desarrollo. La falta de diagnóstico más efectivos y los tratamiento
costosos y prolongados contribuye un factor para la propagación de la enfermedad.
El fuerte impacto en la Salud
Pública en los humanos es el mayor riesgo, la Tuberculosis bovina puede
transmitirse a los humanos, especialmente en poblaciones que consumen leche
cruda y en aquellas personas que trabajan directamente con ganado infectado, y
datos del sector salud arrojan que el 30% de las personas con tuberculosis
desconocían que tenían. Una persona contagiada por TB, puede infectar a
otras 10 en promedio, en el transcurso de un año. En México el año 2024 se
registraron 22 mil 275 casos de tuberculosis humana.
En cuanto al control y prevención
de la tuberculosis la detección temprana es crucial. La prueba de
tuberculina se presenta con herramienta común para identificar animales
infectados. Sin embargo, la falta de síntomas de la enfermedad dificulta la identificación
de todos los casos.
Es fundamental comunicar a los
ganaderos y al público sobre los riesgos de la tuberculosis bovina ya que con
la falta de síntomas se vuelve silenciosa y peligrosa, remarcar la importancia
de la pasteurización de la leche y las medidas de bioseguridad en las granjas.
En muchos países han implementado
programas de erradicación que incluyen pruebas regulares de tuberculina, la
cuarentena de los hatos, el tratamiento con medicamento y si prevalece la
enfermedad el sacrificio de animales infectados y en algunas regiones la
vacunación.
Los principales desafíos para el
control de Mycobacterium bovis es la resistencia a ciertos
tratamientos de la tuberculosis, ya que también tiene un impacto económico
significativo en la industria ganadera debido a la reducción de la producción
de carne o leche y sumados los altos costos para el control de la enfermedad.
La investigación en nuevas
metodologías basadas en biología molecular como vacunas y métodos de
diagnóstico es esencial para mejorar el control de la tuberculosis bovina, la
colaboración entre los actores que intervienen en los diferentes procesos de la
ganadería como las instituciones de salud pública, la industria, el gobierno y
las académicas son cruciales para abordar esta zoonosis silenciosa.
La tuberculosis bovina es una
zoonosis silenciosa que representa un desafío complejo para la salud pública y
la economía ganadera, en donde la detección temprana de la enfermedad es
fundamental para mitigar su impacto, la educación y la implementación de
programas de control por parte del gobierno, se requiere que se reconozca la interconexión de todas las partes. En necesario un
enfoque integrado que combine la salud animal, la salud pública y la seguridad
alimentaria para abordar eficazmente esta enfermedad que en silencio tiene un
fuerte impacto en la población humana. Es por eso que para los gobiernos debe
ser una prioridad invertir en investigación de nuevas herramientas
biotecnológicas para el diagnóstico y tratamiento de estas enfermedades,
aprovechando técnicas avanzadas de biología molecular. La implementación
estratégica de estas técnicas puede marcar la diferencia entre seguir luchado
contra la enfermedad y la mejora de seguridad sanitaria nacional e
internacional.
Saludos
Ing. Jorge A. Valdés González
Interesante información.
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