lunes, 22 de julio de 2013

Perdidos en el Tiempo

Un día me puse a meditar sobre la importancia de mi quehacer diario en el lapso de tiempo de vida que tiene el universo, para tratar de explicar esto, iniciare explicando esta idea, con el número de habitantes que existen en México, consultando el dato del último censo de población en México es de 110 millones de personas, de las cuales yo me cuento entre ellas, este dato me indica que soy la ciento diez millonésima parte de habítate de este país, así mismo transportándome al número de personas que habitan el planeta tierra, mi existencia se reduce aun mas, continuando con este ejemplo la vida de la tierra según los investigadores se acerca a 4 mil millones de años, con estos datos puedo decir que mi tiempo de vida en relación con del Planeta, es reducida a menos de una millonésima parte de un segundo, me sorprendió el dato al ver que prácticamente nuestra existencia es una nada en la vida del universo.

Si nuestro promedio de vida del mexicano es de 75 años aproximadamente, Me pregunto ¿Qué estamos haciendo con nuestro tiempo?.

Cada persona marca un destino con el paso del tiempo, relevante o no cada individuo tiene su importancia dentro del entorno social en el que vive o se desarrolla, actualmente en México el porcentaje mayor de la población se concentra en los Jóvenes, detalle importante porque será la fuerza productiva que va mover los destinos de este gran país.

Según mi punto de vista muy particular en nuestro país, veo con tristeza como 8 de cada 10 jóvenes desperdician su tiempo y talento, por no tener aspiraciones, objetivos, metas y rumbo de vida, ya que desde niños, los adultos encargados de fomentar los valores y actitudes positivas, carecen de ellas o bien algunos padres o maestros no dan la atención adecuada por el excesos de actividades para llevar el sustento a la familia de lo económico, dejando a los jóvenes la opción de que se refugien con los amigos que sufren igual de falta de atención, y el bombardeo de Juegos de violencia o Granjas virtuales por internet y los programas de TV extranjeros, las telenovelas Nacionales con anti valores, donde el programas tiene como protagonistas principales a personas albureras, con falta de léxico apropiado, de tal forma que lleva a los jóvenes con esta inercia, a caer en la garras de la ignorancia, inactividad y flojera mental.

El desperdicio por parte del Gobierno del talento, ingenio, creatividad e inteligencia con que cuentan los jóvenes mexicanos, aunado a la falta de oportunidades de trabajo por parte de los empresarios, hace que la vida de estos jóvenes se convierta en fracaso, ya que no cuentan con trabajo fijo, ni con créditos para microempresas o incentivos del gobierno para iniciar sus propios negocios; Así que la mayoría de los jóvenes egresados de las Universidades, los que truncan su carrera por problemas económicos, y  los que comparten el estudio y trabajo deben de apoyar a sus padres para llevar sustento a sus hogares, requieren de una solución inmediata, porque este problema puede revertir la economía del país.

En México la oportunidad de empleo se fija en el rango de 18 a 30 años de edad, encontrándose mayormente bolsas de trabajo para Obreros, y muy mínimas oportunidades para profesionistas de todas áreas productivas, terminando los profesionistas en Taxis, Vendedor de Comida, Libros, Seguros, Casas, Etc.., después de 30 años disminuye las oportunidades de trabajo, así pasan los años y se ve con tristeza como otros países con menos potencial Productivo y con recursos naturales inferiores a los que tiene nuestro país, sobresalen de su pobreza.

¿Qué nos falta, para igualar a los países que en menos de una década a superado al nuestro?
La actitud de todos, Gobernantes, Legisladores, Empresarios, Universitarios, Obreros, Estudiantes, Padres de Familia y nuestros hijos, debe de cambiar, quitar de nuestra cultura dichos como “ El que no tranza, no avanza”, “No me des, ponme donde hay”, “Debo no niego, pago no tengo”, ”Ladrón que roba a ladrón, tiene 100 años de perdón”.

Si queremos dejar huella en este mundo, debemos de mostrarnos al mundo con nuestros talentos, nuestra inteligencia, nuestra creatividad  que sobresale de todas las culturas del mundo, solo así aprovecharemos el poco tiempo que tenemos en la vida del planeta, vive tu vida intensamente, el cambio de actitud esta en ti, solo decide a ser actor o espectador en el teatro de la vida, no te pierdas en el tiempo.

Saludos


Ing. Jorge A. Valdés González 

sábado, 16 de marzo de 2013




EL DÍA EN QUE SENTÍ MIEDO

Hoy en México existe un ambiente de impotencia, dolor, tristeza y muerte; debido a la ola de violencia que se ha desatado en todos los rincones del país, ya se cuenta por miles las familias que han sido víctimas de violencia, extorsión, secuestros y muerte, el crimen organizado ha hecho suya a la población y tiene sometido a base de amenazas y sobornos al gobierno a todos los niveles.

Esta situación, ha transformado el ambiente de tranquilidad que existía en las ciudades y pueblos de México, donde las familias poco a poco están adaptando estados de toque de queda con los integrantes de su familia y más cuando se trata de sus hijos adolescentes  que decir de los empresarios grandes o pequeños, que han sufrido secuestros y extorsiones al grado de perder su patrimonio que con esfuerzo fue formado.

Todo este fenómeno de la delincuencia organizada, se debe a que la sociedad y las autoridades dejaron de hacer su función, la de formar hombres de bien como lo marca la constitución, las familias y el gobierno dejaron de vigilar, supervisar y valorar la educación que adquiría el pueblo en las escuelas, y en el hogar los padres fueron convertidos en proveedores y no formadores, labor que desde mis abuelos y padres fue ejercida con carácter, encontrando argumentos y justificaciones que dan los padres de familia, que la economía familiar obligo a trabajar a los dos pilares de la familia, que el cambio de educación donde quitaron el civismo de las escuelas primaria y secundarias, que los programas de televisión son violentos, que los derechos de los niños, que las amistades, que los maestros no hacen su labor, que los padres y abuelos complacientes, etc., en fin argumentos que culpan a todos y a nadie, pero lo real es que generaciones de jóvenes, crecen sin valores, sin responsabilidad y sin el respeto hacia los demás, esto sumado a la ausencia de oportunidades para desarrollarse productivamente, ha ocasionado un fenómeno denominado NINIS (Ni Estudian, Ni Trabajan), además de poco talento y nula intención para buscar oportunidades de empleo, son blanco fácil de ser atrapados en las garras de las adicciones y de la delincuencia organizada.

El combate a la delincuencia organizada lleva ya varios años con resultados poco favorables, debido a que se han infiltrado estas células delictivas a todos los niveles gubernamentales, por lo cual se vuelve difícil llegar a combatirlas, aun con la implementación de acciones por parte del gobierno con resultados de las detenciones de cabecillas de algunos grupos de la delincuencia, no ha bajado el índice delictivo, pareciera que al detener algún jefe de los delincuentes, inmediatamente es sustituido por el segundo al mando.

El crimen organizado está adoptando nuevas estrategias de operación, y los jóvenes con poca aspiración al estudio, son blanco perfecto para el ingreso a sus filas, haciendo de ellos integrantes de bajo rango y de acuerdo al número de asesinatos y a lo sanguinario que puedan llegar a ser, son ascendidos en poco tiempo, es por eso que debido a la competencia por el ascenso la forma de dar muerte a sus víctimas se vuelve sanguinaria y cruel.

Hoy es el día en que sentí miedo, miedo de no tener el valor de levantar la voz y hacer algo que pare la violencia que afecta a todos, miedo a que nadie se atreva a apoyar una iniciativa en contra de la delincuencia, miedo a que el gobierno esté sometido por grupos del crimen organizado, miedo a que los encargados de proteger y salvaguardar al pueblo no puedan dar paz social, miedo a que gente de mi pueblo este involucrados con el crimen y secuestros, miedo de ver a nuestro poder judicial libere deliberadamente a los culpables, miedo a ser víctima de un robo o secuestro, miedo que los encargados de difundir las noticias de inseguridad social callen su voz por ser víctimas de amenazas, miedo de que el pueblo no reaccione al ver delincuentes disfrazados de pueblo, se levanten en armas para impedir que autoridades lleven a cabo sus funciones como les marca la ley.

Es tiempo de que las autoridades y el pueblo mexicano, en especial los jóvenes, retomen los valores universales de la sociedad, tales como el respeto, la honestidad, la solidaridad, la puntualidad, la responsabilidad, trabajar en equipo, el servicio a los demás aunado a un cambio de actitud positiva, para que entre todos los mexicanos saquemos del bache de inseguridad en que se encuentra nuestro país, que por nuestro miedo, conformismo y pesimismo, hemos provocado ser secuestrados en nuestros propios temores.  

Saludos.

Jorge A. Valdés González