miércoles, 17 de septiembre de 2025

Tuberculosis Bovina: Una Zoonosis Silenciosa

La tuberculosis bovina es una enfermedad que se le considera zoonosis causada por un bacilo llamado Mycobacterium bovis, que afecta principalmente al ganado bovino, pero este también puede infectar a humanos, a la fauna silvestre, se le considera "silenciosa", debido a que por su naturaleza crónica puede a no presentar síntomas durante largos periodos, lo que dificulta su detección y su control tardío. Permitiendo que la enfermedad se propague dentro de un hato antes de ser detectada.

En México la proporción de tuberculosis bovina se estima en 16 % en ganado lechero, y poco menos de 1 % en ganado para carne; sin embargo, observaciones de campo indican que a pesar de las altas proporciones en algunos hatos es de 25-35 % y en exposición prolongada, la proporción nunca llega al 100 %, lo que sugiere que algunos animales son naturalmente resistentes.

Unas manifestaciones de síntomas que aparecen en el animal presentan es la pérdida de peso, la tos persistente, fiebre y disminución en la producción de leche. Sin embargo, estos síntomas pueden ser confundidos con otras enfermedades, complicando un diagnóstico certero.

La distribución de la tuberculosis bovina en muchas regiones del mundo es un problema de salud pública, incluyendo África, Asia y América Latina. En México, la proporción varía según la región del país, pero sigue siendo un desafío significativo para la ganadería y la salud pública.

Su transmisión ocurre principalmente a través de estornudos del animal en forma de aerosoles en el aire, el contacto con fluidos corporales y el consumo de productos lácteos no pasteurizados, lo que eleva el riesgo de contagio para los trabajadores del campo y para los consumidores de derivados lácteos no pasteurizados.

La tuberculosis es una de las principales enfermedades crónicas de prevalencia y de mortalidad en muchos países en desarrollo. La falta de diagnóstico más efectivos y los tratamiento costosos y prolongados contribuye un factor para la propagación de la enfermedad.

El fuerte impacto en la Salud Pública en los humanos es el mayor riesgo, la Tuberculosis bovina puede transmitirse a los humanos, especialmente en poblaciones que consumen leche cruda y en aquellas personas que trabajan directamente con ganado infectado, y datos del sector salud arrojan que el 30% de las personas con tuberculosis desconocían que tenían.  Una persona contagiada por TB, puede infectar a otras 10 en promedio, en el transcurso de un año. En México el año 2024 se registraron 22 mil 275 casos de tuberculosis humana.

En cuanto al control y prevención de la tuberculosis la detección temprana es crucial. La prueba de tuberculina se presenta con herramienta común para identificar animales infectados. Sin embargo, la falta de síntomas de la enfermedad dificulta la identificación de todos los casos.

Es fundamental comunicar a los ganaderos y al público sobre los riesgos de la tuberculosis bovina ya que con la falta de síntomas se vuelve silenciosa y peligrosa, remarcar la importancia de la pasteurización de la leche y las medidas de bioseguridad en las granjas.

En muchos países han implementado programas de erradicación que incluyen pruebas regulares de tuberculina, la cuarentena de los hatos, el tratamiento con medicamento y si prevalece la enfermedad el sacrificio de animales infectados y en algunas regiones la vacunación.

Los principales desafíos para el control de Mycobacterium bovis es la resistencia a ciertos tratamientos de la tuberculosis, ya que también tiene un impacto económico significativo en la industria ganadera debido a la reducción de la producción de carne o leche y sumados los altos costos para el control de la enfermedad.

La investigación en nuevas metodologías basadas en biología molecular como vacunas y métodos de diagnóstico es esencial para mejorar el control de la tuberculosis bovina, la colaboración entre los actores que intervienen en los diferentes procesos de la ganadería como las instituciones de salud pública, la industria, el gobierno y las académicas son cruciales para abordar esta zoonosis silenciosa.

La tuberculosis bovina es una zoonosis silenciosa que representa un desafío complejo para la salud pública y la economía ganadera, en donde la detección temprana de la enfermedad es fundamental para mitigar su impacto, la educación y la implementación de programas de control por parte del gobierno, se requiere que se reconozca la interconexión de todas las partes. En necesario un enfoque integrado que combine la salud animal, la salud pública y la seguridad alimentaria para abordar eficazmente esta enfermedad que en silencio tiene un fuerte impacto en la población humana. Es por eso que para los gobiernos debe ser una prioridad invertir en investigación de nuevas herramientas biotecnológicas para el diagnóstico y tratamiento de estas enfermedades, aprovechando técnicas avanzadas de biología molecular. La implementación estratégica de estas técnicas puede marcar la diferencia entre seguir luchado contra la enfermedad y la mejora de seguridad sanitaria nacional e internacional.

 Saludos

Ing. Jorge A. Valdés González


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