miércoles, 5 de enero de 2022

 



LA  ANTESALA



Cuantos de nosotros estamos familiarizados con la mención de la palabra Cáncer, es tan común en nuestra vida diaria, ya que la sociedad se está acostumbrando a recibir esas noticias bombardeando en todos los medios de comunicación, se ha hecho tan insensible las personas, hasta que una persona cercana o querida le avisan que tiene esa enfermedad.

Las personas tienen por estadística como significado CANCER = MUERTE, ya que en el andar de la vida nos encontramos con casos de conocidos donde tuvieron ese tipo de enfermedad y ya no se encuentran entre nosotros.

Pocas veces empatizamos con ellos, ya que no haya uno que decir, más que solo alentarlos a que todo va estar bien y que cuentan con nosotros, sin ver el trasfondo de que una palabra de aliento o solo escucharlos.

Este es la primera puerta para llegar a la antesala.

Todo inicia al escuchar al médico decir, efectivamente tienes un tumor y tienes que realizarte estos estudios y someterte a este tratamiento, no hay tiempo de asimilar la gravedad de lo que está pasando dentro de tu cuerpo, solo se opta por acertar con la cabeza, y pasan tantas cosas en la cabeza de uno, que depara el futuro, que va a suceder, que pendientes hay, la realidad tu mente no deja de pensar que falta por hacer, te cambia la vida en un segundo.

La segunda puerta, ya iniciado el proceso, poner en orden lo más que puedas hacer, por si llegaras a faltar, pero tristemente te das cuenta que la vida continua, tu familia, tus amigos, y todo lo que hay a tu alrededor, sigue, solo tu vida está pasando más lentamente, aprecias el tiempo y lo disfrutas más que en días anteriores, sabes que no puedes cambiar las cosas, pero si puedes hacer más amigables los momentos.

Está en uno, el pelearse con la vida pidiendo explicación de porqué me paso a mí, amargarte y amargarle la vida a los que te rodean, y hacerte el mártir y sufrido, o bien agarrar al toro por los cuernos y tratar de evadir los envistes de la vida, con la fe en Dios y los médicos en que todo va a funcionar mejor y saldrá uno adelante con los estragos que pueda traer estos tratamientos.

La tercera puerta es al entrar a la sala de espera donde te van a dar el tratamiento, entra y vez casos tan fuertes y graves, y te preguntas estaré a tiempo en mi tratamiento para no estar asi con dolores y con otros puntos afectados, donde escuchas que muchos no cuentan con servicios de seguridad social del estado y menos con recursos, que deben de atenderse en hospitales donde hay que hacer fila y buscar hospedajes en albergues.

Estoy agradecido con la vida y mi esfuerzo, por tener un trabajo que me permite atenderme de salud, aun con estos problemas el costo del tratamiento es mínimo, cuento con el apoyo de mi familia y de amigos, lo cual me siento afortunado, donde el apoyo económico y moral está dentro de sus posibilidades, pero muy gratificante sentir esa fuerza que te trasmiten con una palabra, un abrazo, un saludo, un choque de manos o bien un consejo.

La cuarta puerta, esta cuando cruzas la puerta de la sala de espera, y una enfermera te dice a lado izquierdo esta un vestidor, póngase la bata y espere a que lo llamen, al entrar ves una maquina en forma de túnel, el techo con un tapis lleno de flores y en las paredes fotografías de naturaleza, tratando de hacer más ameno el tratamiento, te marcan unos puntos en tu cuerpo tipo tatuaje, para facilitar la ubicación de órgano a tratar.

Posteriormente te dan la cita para la primera radioterapia con de haz externo para el cáncer, esta terapia utiliza haces de alta energía, como rayos X o protones, para matar las células cancerosas, mediante la destrucción del material genético que controla el crecimiento y la división de las células. En la trayectoria de los haces, las células sanas también se ven afectadas por la radiación, lo que ocasiona efectos secundarios. El objetivo del tratamiento es destruir las células cancerosas y preservar, en la medida de lo posible, el tejido normal que las rodea.

Te acuestan en la cama y unos láser rojos te centran en las marcas antes colocados, y te dicen listo, levante los brazos y no se mueva, no sabes que se va a sentir, ni que reacciones va a tener en tu cuerpo, pero es la única forma hasta el momento de combatir este tipo de células, inicia el tratamiento de 5 a 10 min. de bombardeo con haz externo, el zumbido de la maquina solo hace más tenso el momento, si eres creyente te pones a rezar una oración y encomendarte al ser supremo que tu creencia tenga, y comienzas a sentir unos leves golpes en el área afectada y como piquetes con agujas muy pequeñas calientes en alguna otra área.

Cabe decir que cada paciente reacciona de diferente forma a esta terapia, unos sin dolor y otros con dolores agudos, pero es la única forma de tratar este tipo de enfermedad, aunado a la quimioterapia.

La quinta puerta, es muy incierta y depende de cada cuerpo y su resistencia a este tipos de terapias que todas arrojan un sin número de trastornos secundarios, puedes estar al lado de los que reaccionaron favorablemente con sus efectos secundarios, y otros en los que no fue favorable y continuara en otro tipo de solución, si es que la hay, solo queda encomendarse al ser supremo, esperando que los dolores y efectos sean tolerables al cuerpo, sin sufrimiento.

Asi que cuando te enteres de alguien conocido, amigo o familiar que padece este tipo de enfermedad, ten la sensibilidad de muéstrate normal no sientas lastima, se solidario a su padecer platica anécdotas alegres pasadas, ya él sabrá si tiene la confianza de platicarte su recorrido por cada una de las puertas de la antesala.

Saludos

Ing. Jorge Alejandro Valdés González

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