¿COMO SE VIVE EN CASA EN ESTE CONFINAMIENTO?
Es sorprendente como ha pasado el
tiempo en este confinamiento social, casi son 7 meses de cuando se dio el
decreto del quédate en casa, y todas las personas de alguna manera hemos
adaptado nuevas medidas sanitarias en casa, en el trabajo, en la oficina,
cuando uno va de compras al súper, así mismo cuando sale uno por alguna necesidad
a la calle.
Pero que pasa en el interior del
pensamiento de cada uno de los integrantes de la familia para afrontar este quédate
en casa;
Las personas mayores y de la tercera edad, si están acompañados por
su familia o amigos su rutina es pasadera, pero si están solos, esta soledad es
más marcada, por la frustración de no contar con quien le apoye en sus necesidades
primordiales, ya que la familia, vecinos y amigos se encuentran en el mismo
encierro y solo ven sus necesidades propias, y muy pocas personas ya sea familiares
o amigos voltean a ver a las personas mayores para hacerles algún mandado o
cubrir alguna carencia de su hogar, y lo malo de todo esto, es que las personas
mayores por lo general no quieren molestar a sus familiares para solicitar su
apoyo y justifican sus poco apoyo, argumentando infinidad de escusas, está
trabajando, andan ocupados, vive lejos, están enfermos, tienen visitas, salió fuera
de la ciudad, miedo a enfermarse, o bien piensan al rato viene, y prefieren
esperar que sus vecinos o algún familiar se acuerda de ellos.
Los padres de familia o bien los encargados de proveer lo necesario
para sobrellevar un hogar, enfocan sus esfuerzos a encontrar estrategias para
contar con el recurso económico mínimo y suficiente para dar un bienestar familiar,
todos conocemos casos donde en estos meses muchas empresas y sus trabajadores
convinieron el aceptar la reducción de su sueldo en algún porcentaje para así seguir manteniendo su el trabajo por falta de ventas o cortes de la producción,
otros no contaron con tanta suerte fueron despedidos por el cierre de los
negocios, y los que de alguna manera generaban sus propios trabajos como los
que fondas de venta de comida, los que cortan cabello, los que lustran calzado,
los chóferes de transporte público, los mecánicos de autos, carpinteros,
trabajadores de la construcción, las misceláneas o tiendas de la esquina, las trabajadoras
domésticas, los vendedores ambulantes, los carros de venta de comida, en fin
todos los oficios que viven al día, muchos bajaron sus ventas y otros tuvieron que
cerrar, qué hacer?, cómo ahorrar?, como llevar el sustento a la familia?, como
hacer frente a las deudas o compromisos de pago?. Muy buena y dura tarea para
los que dependen de un trabajo donde su salario depende solamente si hay trabajo.
Las amas de casa, que se convirtieron en este poco tiempo en una persona
polifacética, se transformó en maestra, en amiga, en doctora, en psicóloga, en
administradora, en analista, para todos los que viven en su hogar y a veces en
consejera para sus amigas o familiares, sumándole a las propias labores domésticas,
otras nuevas tareas, las de sus hijos adolescentes y niños, labores que han
sobrellevado al limite su trabajo en el hogar, ocasionando agotamiento físico por
la falta de un descanso obligado, centrándose su encierro en una rutina dinámica,
levantarse, asear la casa, preparar los espacios para que sus hijos sigan
estudiando, hacer los alimentos, seguir aseando, preparar nuevamente los
alimentos, lavar los trastes, lavar la ropa, y nuevamente servir la cena, y
dejar todo preparado para el otro día, repitiendo esta rutina diaria una y otra
vez en estos casi 7 meses, sin poder salir a distraerse por el temor de un
contagio, incrementándose en estos tiempos de confinamiento, hay casos de amas
de casa que han caído en la frustración y enojo, se ha reportado el incrementado
la violencia intrafamiliar, llegando a casos extremos el enfermarse por el encierro,
el cansancio y la depresión.
En los hijos adolescentes y niños estos buscando la manera de
socializar, se han refugiado en las redes sociales para seguir en contacto con
sus amistades, pero el encierro ya está haciendo estragos en ellos, están alterando
sus hábitos y rutinas provocando cambios de humor, peleas entre sus hermanos, por
el uso del baño, por los espacios físicos, por la televisión con sus programas
o series, por escuchar su música, en fin por todo lo que se les ocurra hacer polémica
y pleito, teniendo que intervenir los padres para evitar competencia entre
ellos, pero todo ocasionado por la falta de convivencia social, utilizándolo como
una manera de sacar de alguna forma su frustración de estar en un encierro
obligado por las autoridades.
De alguna modo este confinamiento
nos está afectando a cada uno de nosotros, mi humilde opinión, es que debemos
de entender primeramente, que esta situación de encierro va durar un buen
tiempo, debemos de estar pendientes a las recomendaciones del sector salud y el
gobierno, ver qué tipo de acciones podemos emprender en lo que nos corresponda,
buscar emprender algún negocio virtual que resuelva alguna necesidad así sea la
más mínima que nos ayude a nuestra economía, encontrar nuevas formas de
convivencia familiar, adoptar rutinas que beneficien a todos los integrantes de
la familia para vivir en armonía, organizar en familia los tiempos y espacios en
sus actividades diarias para poder apoyar a las personas mayores, los padres de
familia, las amas de casa, y a los adolescentes y niños, haciendo acción a lo
que dice la frase de Henry Ford “Juntarse
es un comienzo. Seguir juntos es un progreso. Trabajar juntos es un éxito”.
Asi que tenemos que visualizar
las amenazas y las debilidades que nos da este encierro y aprovecharlas y convertirlas
en fortalezas y oportunidades que nos da el adaptarnos a esta nueva normalidad,
animo saquemos la casta en familia y verán cómo podemos convivir en este
confinamiento.
Saludos
Ing. Jorge Alejandro Valdés González

No nos queda más que adaptarnos a la nueva normalidad .
ResponderEliminarNunca imaginé vivir está situación y aúnque difícil, nos adaptamos a la situación !
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